El ludópata y el trading.

El ludópata y el trading.

septiembre 7, 2020 Forex Relatos de trading 0
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El ludópata y el trading.

El año pasado había perdido unos veinte mil euros. Por más que hubiese comprado algunos libros sobre cómo ganarle a la ruleta, no había caso. Marcos estaba enganchado. A sus veintinueve años, a pesar de tener un importante puesto en una empresa farmacéutica, su cuenta estaba rozando el 0.

Era de noche, salió del trabajo y se fue al bar.

– ¿Qué pasa Marcos? ¿Qué tal el día? – saludó Manolo, el dueño del bar.

-Cansado. – respondió agarrando el tercio de cerveza que le servía. – Hoy sacamos al mercado un nuevo fármaco que puede revolucionar la medicina oncológica.

-No pareces muy contento.

-Necesito dinero.

-Tienes un buen puesto ahí, seguro te tratan bien.

-Sí, ellos sí. Pero yo no tanto.

Cobraba por encima de los tres mil euros, pero tenía una hipoteca alta y el juicio por la tenencia de su hija Natalia con su ex mujer lo estaba dejando frito. Ahora solo podía verla una vez a la semana y eso no estaba bien. Rosario lo había dejado hace un mes para irse con el “caro” profesor de yoga.

-Tú no sirves para nada, solo para tomar cervezas y tirar la pasta en el casino. Eso no es un hombre. ¡Es una piltrafa! – había sentenciado dando un fuerte golpe a la puerta.

Era verdad. Cuando la bola comenzaba a girar a Marcos poco le importaba su descendencia, la cura del sida o quien gobernara los próximos cien años. Todo se resumía al repiqueteo metálico de aquella bola que definía el universo: ganar o perder.

En la pantalla comenzó el Celta vs el Villareal. Obviamente, había apostado. Treinta euros a que el Celta ganaba, se pagaba a 2.65.

Sonó el teléfono. Era su padre.

-Hola papá.

-Hola hijo.

-Acabo de llegar a casa, estoy preparando la cena.

– ¿Qué tal todo? ¿Cómo está Natalia?

-Está semana no pude ir a verla. – lamentó.

– ¿Cómo que no? Debes cuidar la relación con ella.

-Sí, pero estaba enfermo y no quería contagiarla. – mintió. La verdad era que se había quedado toda la noche consumiendo cocaína junto a una chica que recién había conocido y no tuvo fuerzas para levantarse de la cama al día siguiente.

Mientras tanto Yago Aspas había desbordado por la banda haciendo que el defensor llegase tarde al cruce cometiendo penalti.

-Papá. – continuó. – Tengo que sacar los macarrones, luego te llamo.

Cortó.

Pidió otra cerveza y se acomodó en su taburete. Yago Aspas falló el penalti.

Miró en su WhatsApp, nadie había escrito. Era una noche cálida, despejada. Continuó pidiendo cervezas hasta perder la cuenta. El partido terminó a empate y Manolo le pidió amablemente que se retirara porque debía cerrar. Pensó en coger el coche, pero estaba un tanto borracho. Regresó a casa caminando.

Al día siguiente, en el trabajo, su jefe le felicitó por su gran tarea en el desarrollo del nuevo fármaco, todos estaban muy contentos con él y la posibilidad de un ascenso era inminente. Cortésmente agradeció.

Volvió a su oficina. Dio un par de vueltas en ella y quedó absorto mirando por la ventana: unos niños jugaban a la pelota. Algo en su interior no estaba bien. Era joven, guapo y galán con las mujeres, tenía un buen puñado de amigos y un trabajo envidiable, su hija era preciosa y siempre supo disfrutar de los placeres de la vida. Sin embargo, un vacío interior lo castigaba constantemente, necesitaba más, no sabía bien el qué, pero la existencia que se le presentaba inmediata era hueca y rozaba el hastío.

Los niños en la calle competían ferozmente detrás de la pelota. Se sentó en el escritorio y ojeo la bandeja de entrada: nada nuevo. Miró algunas noticias y recordó que hoy recibiría en su cuenta de neteller una pequeña cantidad referente a una partida de póker de hace unos días. Efectivamente, casi noventa euros a favor. Neteller, pensó, era cómodo y fácil, hacienda no metía sus narices en pequeñas cantidades y las comisiones eran muy bajas. Antes de cerrar la página y ponerse a sus quehaceres observó un detalle. Invierta en Oro con una bonificación de 50 euros. El banner pertenecía a una empresa externa pero patrocinada por neteller. Forexmasters se llamaba. Marcos confiaba en neteller. ¿Oro? ¿Cómo será invertir en oro? ¿Y en las acciones de Amazon o Netflix? Seguro que comprar estos valores de los cual el mundo entero no para de hablar debe ser rentable. Alguna vez había escuchado gente que ganaba con el Ibex y con el petróleo. Cincuenta euros de bienvenida no estaba mal. Pincho en el anuncio y se registró. Utilizó su tarjeta neteller para depositar quinientos euros.

Estudió un poco la página y le pareció correcta, tenía ayudas para aprender y le daban una cuenta demo. Marcos se lanzó enseguida a la cuenta real. Antes de comenzar recibió la llamada de un asesor. Charlaron un rato, el asesor le comentó que el mercado bursátil es el mercado que mueve más dinero del planeta, que con una buena gestión y estrategia se podía ganar mucho dinero y que él, John era su nombre, en todo momento estaría a su disposición para ayudarle y darle los mejores consejos de inversión.

Marcos atendió a un par de llamadas del laboratorio y volvió al asunto. Le fascinó el movimiento inquieto de los gráficos e intento calcular cuánto podía ganar en base a cada inversión, no era fácil, pero confió en que rápidamente entendería el sistema.

Fue directamente al oro. Apretó el botón XAU/EUR, indicó el menor volumen posible y el dio a comprar. La operación comenzó a correr y como era de esperar de un activo tan volátil como el oro, la ganancia comenzó a moverse de forma acelerada. En menos de diez minutos había ganado sesenta euros. Joder, pensó, esto es la hostia.

Pasó toda la tarde invirtiendo en el oro y al comienzo tuvo suerte. Las primeras tres operaciones terminaron en positivo, lo que le animó a ir subiendo el volumen de inversión. Finalizada la jornada había perdido tres mil trescientos euros.

Parte 2

Al llegar a su casa encendió un cigarro y se quedó mirando al vacío; ya conocía esa sensación. ¿En que había fallado? Parecía tan fácil al comienzo. Sea como sea derrotaré al sistema, decidió.

Esta vez lo haría de manera sensata. Su cuenta corriente hasta dentro de seis días, cuando cobrase su nómina, no recibiría ingresos. Este tiempo se lo tomaría para aprender e informarse.

Al día siguiente descargó tutoriales y miró videos explicativos en YouTube durante toda la jornada. Lo que más le llamó la atención eran los canales gratuitos en donde algunos traders compartían estrategias y conocimientos de inversión. El de un joven simpático llamado Jordan Trader fue el que más le gustó. Entendió que tener un buen precio de entrada y una buena gestión de los volúmenes era lo primordial.

Resolvió escribir a John, el asesor. Este lo llamó al cabo de unos minutos.

– ¿Qué tal Marcos?

– ¿Bien y tú?

-Muy bien, con mucho trabajo. Con esto del coronavirus los mercados están muy volátiles.

-Sí, ayer me calenté y perdí un montón.

-Sí, pude ver. – comentó el asesor mientras balbuceaba algo con alguien más detrás del teléfono. Marcos pudo escuchar mucho bullicio y acción en esa oficina, se escuchaban gritos de alegría y contestaciones exclamativas.

– ¡Que lío tenéis por ahí!

-Sí, un inversor recién acaba de cerrar una operación con casi cien mil euros de beneficio.

Los ojos marcos se ensancharon.

– ¿Y cuánto dinero tiene invertido ese señor? – inquirió interesado ahora.

-Ahora casi medio millón. Pero comenzó con mucho menos. – la voz de John era segura y amigable. – Lleva un tiempo con nosotros.

-Oh.

– ¿Y tú qué plan tienes John? ¿Ya te has rendido o volverás a la carga?

-En una semana cobro mi sueldo y quiero entrar de nuevo. Pero esta vez con un poco más de cabeza.

-Muy bien. ¿Y de cuanto estamos hablando?

-Por lo menos tres mil euros. ¿Qué te parece?

-Bueno, no está mal. Todo depende de cuánto quieras ganar. A mayor inversión, mayor ganancia.

-Claro. ¿Cómo funciona el tema de los bonos?

-Hagamos lo siguiente. Cuando dispongas del capital, me avisas y seguro podré conseguirte algo.

Se despidieron y Marcos regresó a su nuevo proyecto farmacéutico. Una empresa alemana había pedido una sustancia que ayude a crear la vacuna contra el Covid. Intentó poner todas sus fuerzas en el proyecto, pero la herida de la perdida seguía latente, no logro concentrarse en toda la tarde. Sin embargo, antes de abandonar la oficina, recibió un mail del gerente general.

Este decía:

Debido a la gran labor prestada por el trabajador en el último proyecto empresarial, nos complace indicarle que tendrá una bonificación económica de 2460 eur que verá reflejada en su nómina del mes siguiente.

Una buena, pensó.

Pasó los días observando gráficos y sobretodo los vaivenes de la cotización del oro, poco a poco encontraba ciertos patrones que creía lograr entender. Hasta que, finalmente, una mañana, el dinero entró en su cuenta. Lo traspasó rápidamente a neteller. Depositaría cinco mil euros, por los cuales John le daría unos dos mil más de bono. No estaba mal. Transfirió el dinero a su cuenta de Forexmasters y se lanzó a operar desde la tranquilidad que le ofrecía esa mañana cálida, sentado en su oficina.

Comenzó fuerte. Cien onzas de oro a la compra. El mercado estaba bastante tranquilo. Pasaron dos horas y solo pudo ganarle cien euros. Decidió cerrar la operación porque era la hora de la comida y no quería sobresaltos. Almorzó con una su compañera de sección, pero estuvo distante, con ganas de volver a “enchufarse”.

De regreso, luego de esperar un buen precio de entrada basado en el Fibonacci, compró doscientas onzas de oro. El mercado continuó aplanado durante buen rato. Recibió una llamada.

-Hola Marcos. – era Rosario.

-Hola.

-Este fin de semana ¿vendrás por Natalia? ¿O estarás enfermo de nuevo?

-Si Charo. Claro que iré.

-Este mes no he recibido la paga de la niña. ¿Qué pasa? ¿Te olvidaste?

-Tuve un problema con la cuenta. Esta semana lo soluciono.

-Muy bien. Chau.

Cortó violentamente. Marcos tuvo una sensación agridulce, odiaba a esa mujer, pero indudablemente la seguía amando.

Regresó al ordenador. ¡La operación estaba dando once mil quinientos euros de beneficio! Marcos comenzó a sudar, su corazón se aceleró. Apretó F5 para refrescar la página. La operación continuaba subiendo. La vela azul del grafico estaba maniática, subía como la espuma. Ya iban catorce mil. No sabía qué hacer.

Sonó el WhatsApp. Era Natalia. Hola Papi, decía.

Cerró la operación. Catorce mil ochocientos.

Respiró hondo y fue al lavabo. Las manos le temblaban. Llamó a Natalia.

-Hola Amor.

-Hola Papi.

– ¿Cómo estás? ¿Qué haces?

-Acabo de terminar de hacer los deberes del cole.

-Muy bien. Hoy estaba pensando en ti. Quiero verte.

-Sí, mamá me dijo que el finde nos veremos.

-Sí, quiero llevarte al parque de diversiones. Los dos juntos. ¿Qué te parece?

-Me encanta. Bueno papi, me tengo ir.

-Chau amor, el sábado nos vemos. Pórtate bien.

Marcos se sintió verdaderamente feliz. Para ser sinceros, no recordaba exactamente, desde cuando no se sentía así.

Su cuenta de inversiones superaba los veinte mil euros. Solicitó un retiro de diez mil.

Al rato, John llamó.

-Hombre Marcos. Hoy ha ido muy bien.

– ¡Si! – exclamó.

– ¿Qué estrategia has seguido?

-Para serte sincero, ninguna. Fui fuerte con el oro. ¿Cómo es que ha subido tanto?

– ¿No has leído las noticias? China acaba de sacar una vacuna contra el coronavirus que es efectiva con certeza. China buenas noticias es igual a subida del oro, China es propietaria de la mayor reserva de oro del planeta.

-Oh.

– ¿Y cómo es eso que quieres retirar diez mil? Con lo bien que vas, deberías aprovechar el buen momento y buscar sacar una mejor tajada.

Marcos frunció el ceño y se relamió los labios.

-Tienes razón. Pero cinco mil sí que los necesito. Sí o sí.

– ¿Seguro Marcos?

-Creo que sí.

-Pues debes cambiar el monto en la solicitud.

-Así haré. Un saludo.

Terminó la jornada y cruzó al bar.

Manolo lo recibió con una cerveza bien fría.

-Hoy se te ve contento chaval. – comentó.

-Hoy gané una buena tajada.

– ¿En el trabajo?

– No, invirtiendo en bolsa. En Forex.

-Te felicito. Tengo un amigo que estaba invirtiendo y luego tuvo problema con la empresa. No le devolvían el dinero o algo. Infórmate bien.

-Hostia.

La noche continuo. Había futbol del bueno, Barcelona contra el Sevilla, pero esta vez, Marcos no apostó.

Parte 3

Se levantó una media hora antes. Quería investigar un poco el “mundillo” del trading. Se preparó un café y puso en el buscador varias frases que le dieron un poco de luz al asunto. Con el pasar de los minutos descubrió que había algunos casos en que las empresas de trading no eran del todo “limpias” o “transparentes” y algunos inversores habían tenido litigios complicados. Desde el punto de vista legal, lo importante era una buena regulación, eso significaba que la empresa actuaba bajo todas las normas de la ley. Forexmasters tenía una buena regulación europea, cosa que lo dejó más tranquilo, no obstante, decidió no operar más hasta recibir el retiro solicitado.

Realizó seguimiento a lo cotización del oro y las noticias referentes a ella, pero nada nuevo ocurrió, los precios se mantuvieron estables durante toda la semana. El retiro llegó a los dos días de solicitado. Se sintió satisfecho.

El sábado por la mañana recogió a Natalia y fueron directamente al parque de diversiones.

-El mes que viene ya cumples diez añitos nata. – comentó mientras conducía. – ¿Qué te gustaría que te regale?

-Mmm… no se papi. Lo que tú quieras.

-Algo debes de querer.

-Lo que tú quieras. – guardó un silencio tímido y agregó. – Me gustaría que tú y mama no peléis tanto para que pueda venir contigo más seguido.

Marcos sintió la sinceridad de la niña como una puñalada en el pecho. En ese momento juró en su interior, enderezar su vida, olvidar el mal camino y dedicar de lleno su existencia a la felicidad de Natalia.

Pasaron un fin de semana memorable.

Comenzó la semana refrescado. Las cosas en el trabajo no podían ir mejor, el lunes se reunió con la junta directiva y le ofrecieron el puesto de gerente de proyecto. Esto conllevaba más responsabilidades y retos y sobretodo una gran mejoría en su contrato laboral. Luego de esto, tuvo unos días bastante movidos, tuvo que presentarse con el nuevo equipo, hacer cambio de oficina y comenzar con todo el papeleo referente al nuevo puesto. Sus cuentas de inversión, póker, apuestas deportivas y casino tuvieron un merecido descanso durante un lapso de tiempo.

Decidió retirar la totalidad del dinero en Forexmasters. Hizo la solicitud. Enseguida recibió la llamada de John.

-Marcos. – saludó seco. Se le notaba más serio que de costumbre. – ¿Cómo que te retiras? Tu cuenta tiene resultados asombrosos.

-Sí, lo sé. Pero quiero hacer esto.

-Te quitaremos los bonos que tienes y todo. Se cerrará tu cuenta para siempre. – informó en tono amenazante.

-No hay problema. Más adelante si decido regresar te avisaré. Debo irme. Hasta luego.

Con el nuevo sueldo, en un par de meses tendría las deudas saldadas y con un poco de suerte podría ahorrar para comprarse un coche nuevo.

Sonó el teléfono. En la pantalla decía Abogado Manuel.

Hola Manuel.

– ¿Qué tal Marcos?

-Tengo malas noticias. Rosario acaba de demandarte por adulterio. Quiere la tenencia total de la niña y el setentaicinco porciento de tus bienes.

Manuel se atragantó.

– ¿Adulterio? ¡Pero si fue ella que me dejó por su profesor de Yoga!

-Sí, ella indica que antes de eso tu habías tenido relación con una becaria de tu empresa.

-Solo fueron unos mensajes.

-El caso Marcos. Tenemos que ponernos a trabajar en esto. Parece que será un proceso largo. Prepárate. Te mandaré el cuadro de mis honorarios a tu correo. ¿De acuerdo?

Marcos no podía responder.

– ¿Marcos? ¿Estás ahí?

-Si. De acuerdo.

Cortó y decidió irse antes a casa. ¿Por qué siempre la vida le tenía deparado algún golpe inesperado? Él no era perfecto, pero intentaba no dañar a nadie. ¿Qué pensaría Natalia de esto? ¿Cuánto serían los honorarios del abogado? ¿Porqué, a pesar de todo, no podía dejar de amar a Charo?

Se fue a dormir pronto, su alma se arrastraba como la cera acumulada de las velas en la oscuridad.

Se levantó con pocas ganas, pero él era fuerte y debía ganarle a todo. Se dio un baño de agua fría, tomó un café y se fue a trabajar.

Al entrar a su bandeja de entrada vio un correo que le llamó la atención. Era de Forexmasters.

Amazon compra Aliexpress. Oportunidad única de inversión. Invierta ahora que puede hacerlo. Solicite su bono del 50%.

El correo venía con fotos de Amazon y un chico joven abrazando billetes de quinientos euros.

¿Amazon sería como el oro? Invertir lo que había ganado no tenía pecado y no era romper la promesa exactamente. Había dicho que ya no. Una operación pequeñita, solo para ver cómo funciona esta acción, puede ser algo didáctico, aprender cosas nuevas siempre es bueno. ¿Cuánto ganaría si invierto…?

Se conectó en la cuenta de trading.

Me gustaría contarles que Marcos realizó un par de operaciones, ganó, retiró y cumplió luego su promesa. Pero no fue así, Marcos continúo jugando y jugando en la bolsa hasta que perdió todo. Siguió invirtiendo y perdiendo. A día de hoy, un año después, lleva perdidos más de noventa mil euros y todas las semanas invierte el sobrante que su economía le permite con la esperanza de recuperar lo perdido y ponerse en positivo. Eso sí, a la ruleta ya no juega tanto.

El juicio con Rosario tiene para largo. Natalia sigue lamentando no poder ver a su padre un poco más.

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